“Cuando Paco se casó con Zulema [Katz, quien se había separado de David Stivel] se fue a vivir con ella y los chicos a un petit hotel en Venezuela al 700, en el piso de arriba. Era un casa muy grande, de techos altos, bastante deteriorada. Siempre había reuniones de gente a la noche. Tenía una terraza también, en verano comíamos ahí. Yendo a la terraza había uno o dos cuartos donde Paco daba refugio a los amigos o amigas que se separaban o necesitaban un lugar donde vivir. Me acuerdo por ejemplo ahí a Marilina Ross con Emilio Alfaro, creo que en alguna época pasó Cristina Banegas con Alberto Fernández de Rosa… Era un universo que giraba en torno de Paco, él era el centro de todo eso.”

(Horacio Bervitsky sobre Francisco Paco Urondo, asesinado el 17/6/1976 -del libro Hermano Paco Urondo, 2007-)

Marilina compuso con Urondo las canciones Qué será de mí y Vivir aquí, grabadas en 1966 y 1968 respectivamente. 

Un chico en Casilda desapareció en aquella época y después apareció muerto. Fue muy doloroso para nosotros, contó [el entrenador de la Selección Argentina] Jorge Sampaoli en una radio, el año pasado, convencido del valor de la sensibilidad y de la memoria. La dictadura, como a muchos de su generación en Argentina, lo marcó. Marilina Ross, actriz y cantante que estuvo prohibida durante la dictadura, fue a tocar a Casilda y a él todavía se le eriza la piel con el momento en que cambió la letra de una canción para decir: Aunque no lo veamos, Perón siempre está”.
(Goal.com, 18/5/2017)

“[Mi hermana] María Cristina desapareció en junio de 1976 y nunca más supimos de ella, al poco tiempo murió mi padre de tristeza. En España me ayudó a editar un disco el Nano Serrat, pero realmente no me podía concentrar en mi actividad. La desazón y la impotencia se habían instalado en mi corazón, más allá de compartir con amigos como Horacio Guarany, Marilina (Ross), Héctor Alterio, Lautaro Murúa, Luis Politti, pero sentía esa necesidad imperiosa del retorno (…) El regreso de la democracia nos envolvió en un gran firmamento de esperanza y mis temas, orgullo mediante, se erigieron en verdaderos símbolos de ese entonces”.
(Víctor Heredia, El gobierno pone en peligro la democracia, Diarioshow, 8/4/2017)

“Aquí está presente el universo femenino con su sensibilidad a flor de piel. Ofreciéndose a quien se identifique con él y a quien se anime a compartirlo, abierto de par en par, como la madre tierra ofreciéndonos su casa durante el tiempo que estemos en este plano.”
(Texto de Marilina Ross publicado en el arte de tapa del disco Nosotras, de Julia Zenko)

-Foto: Marilina junto a Zenko y Marián Farías Gómez en la presentación del disco en Sala Siranush (Bs As), 20/3/2017- 

“La dupla de autores [Jorge Maestro y Sergio Vainman] (…) se dedicó a escribir seis miniseries de 13 capítulos cada una. La primera estaba protagonizada por Rodolfo Ranni y Gerardo Romano, quien hacía de un adicto a las drogas. Se iba a titular Contra viento y marea, pero no pudieron porque había una canción de Marilina Ross que se llamaba igual. Cuando la miniserie ya estaba grabada, Maestro se cruzó con el entonces gerente de Promociones, Ángel Mele, desesperado porque tenía que promocionar el programa y todavía no había título. ‘Estoy en zona de riesgo’, dijo. Y los autores le respondieron: ‘Ese es el nombre’.”

(Del libro Nacidos para contar, Editorial Grijalbo)

“Los primeros relatos los tuve en una gira con River a España, y nos fueron a saludar al hotel Piero, Marilina Ross y Horacio Guarany. Nos contaron por qué se habían tenido que ir. Después, en 1979, cuando jugamos en Suiza la revancha contra Holanda, me enteré de un par de cosas más (…) Una vez dije que me hubiera gustado salir campeón en democracia. Y así es. Nos hubieran reconocido mejor”.
(Leopoldo Jacinto Luque, jugador de la Selección Argentina en el Mundial de Fútbol 1978, diario La Voz, 21/03/2016)

“En el ’80, un día iba caminando por Corrientes, me encontré con una amiga y me propuso ir a cantar a un bolichito que estaba en Córdoba y Esmeralda. El boliche se llamaba 858 y ahí nos reuníamos para tocar hasta la madrugada. No cobrábamos un mango, pero cantábamos, que era lo importante. Al tiempo, y cuando el dueño de 858 ya nos había echado, fui a Tramps para saludar a Marilina Ross y ella me invitó a cantar. Como al dueño le gustó mucho, me habló para que tocara todos los viernes. Allí estuve seis meses y paralelamente me contrataron para hacer shows en otros boliches.”
(Celeste Carballo, revista Pelo, 1983)

-¿Con qué música creciste?
-De niña, María Elena Walsh y Pipo Pescador. Después, en la primera adolescencia, fui a recitales de Marilina Ross, Sandra Mihanovich y Celeste Carballo. Me atraían sus voces rebeldes y el modo en que se plantaban como mujeres tan fuertes. Fue una época divina.
(Julieta Ortega en La Nación, 10/10/2016)