Una de las grandes

Boda blanca, de Tadeusz Rozewicz, fue un fenómeno que en el momento no pude explicar. Hoy creo poder arriesgar una hipótesis. La situación cultural argentina por entonces era muy complicada, ya que había muy poca actividad tanto por la censura como por la autocensura. Y entonces creo que esto nos favoreció en algún punto, porque el público estaba ávido de ver teatro, y aún faltaba un año para Teatro Abierto. Y por otra parte, y ahora sí desde la óptica de la obra, la temática era transgresora, porque se insinuaba la homosexualidad y una familia totalmente disfuncional, cosa que no era bien vista en ese momento. Desde un punto de vista estético, era algo bastante impactante para el teatro de aquel momento, incluso porque tenía desnudos, cosa que por entonces en nuestro país era impensable. (…) Pese a ser en plena dictadura, fue muy comprometida y de hecho el público pudo leerla en clave política. Hubo una función en la que alguien en la platea gritó ‘¡Con nosotros no van a poder!’. Y si bien eso podía tener múltiples lecturas, era antidictatorial seguro. (…) Teníamos un elenco impresionante, integrado por Rubén Szuchmacher, Jorge Marrale, Alicia Zanca, Luis Campos y Patricia Hart. Marilina Ross llega en el ’81 para reemplazar a Alicia. Ella venía del exilio y yo se lo propuse. Creo que Marilina fue una de nuestras grandes actrices, que lamentablemente ya no actúa más. Recuerdo que una mañana estaba yo desayunando, en la cama con el diario, y llega Patricia Hart a hablar conmigo después del episodio de la bomba que nos habían puesto. Vino a decirme que teníamos que echar a Marilina, y me acuerdo, mirá qué ridículo, que lo primero que le dije fue: ‘Salí ya mismo de mi cama’. ¿Entendés? Lo primero que pude hacer fue echarla de la cama… Después de eso fue que entró a reemplazarla Susana Torres Molina.”

(Laura Yusem en Cuadernos de Picadero Nº 13, editado por Instituto Nacional del Teatro, noviembre de 2007)

Anuncios

3 Comentarios

  1. Para que se comprenda mejor el comentario de Laura Yusem, transcribo sus declaraciones de un fragmento anterior del reportaje: “Toda mi vida odié levantarme temprano. Tengo mis rituales históricos que consisten, hasta el día de hoy, en tomar el desayuno en la cama con el diario. Necesito eso para empezar el día. De hecho, recuerdo que cuando quedé embarazada uno de mis problemas era qué iba a hacer con la escolarización de mi hijo. Y resolví el asunto llevándolo a turno tarde, y yo terminé rindiendo libre mi secundaria…”

  2. Gracias Laura… Venir a enterarme ahora del motivo por el que dejó Patricia la compañia… o la dejaron… El día del gamexane que tiraron en la platea en mitad de la obra y hubo que evacuar al publico, recuerdo que les pregunté a mis compañeros si querían seguir o no y todos prefirieron seguir. Eran épocas en las que correr el riesgo te podía costar caro… Año 81… Que Laura Yusem me haya defendido fue uno. Por eso de nuevo GRACIAS!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s